Esta mañana amanecia con la triste noticia de la muerte de una feminista radical y cantante (de voz magistral y potente) y
guitarrista de grupo musical anarco-punk ingles POISON GIRLS. Una mujer que dedico su jventud y parte de su madurez a expresar sus ideas en su propia banda. Tuvo dos hijos los cuales acompañaron a esta mujer como integrantes de la banda, fue una persona activa en actividadades de denuncias sociales,
1979
1980
1981
1984
1985
Ultimo concierto realizado hace dos meses atras (05-12-2015)
Los Ramones en los años ochenta. Abajo a la derecha, Johnny.
Para Johnny Ramone el mejor presidente de Estados Unidos ha sido
Ronald Reagan. El segundo, Richard Nixon. Johnny Ramone le zurró a
Malcom McLaren, el manager de Sex pistols, porque estaba hablando con su
novia, y al cantante de su grupo Joey Ramone, antes de que lo fuera,
porque llegó tarde un día que habían quedado para ir al cine.
A Johnny Ramone le diagnosticaron un cáncer de prostata en 1997 y esto dice al respecto en Commando,
su autobiografía. "La rabia empieza en la adolescencia y nunca te
abandona del todo. Yo bajaba del escenario con la mala leche puesta,
aunque se mitigó tras retirarme en 1996. Y si la retirada me ablandó, el
cáncer de próstata que me diagnosticaron en 1997 hizo el resto. Me ha
cambiado y no estoy seguro de que me guste el cambio: me ha suavizado y
prefiero el yo de antes. Ya no me quedan fuerzas ni para cabrearme, y
eso te mina la moral. He luchado con todas mis fuerzas, aunque sospecho
que la enfermedad acabará ganando la partida, pero odio perder, lo he
odiado siempre. Me gustaba estar colérico porque eso me daba vigor y me
sentía más fuerte".
El cáncer le pudo el 15 de septiembre de 2004, tenía 55 años. Su autobiografía, Commando,
no se publicó hasta abril de 2012. Se trata de un libro redactado a
partir de entrevistas realizadas en sus últimos años de vida,
expresamente para ser convertidas en memorias. Su mujer, Linda, reclutó
al mánager de Henry Rollins, John Cafiero, para que se encargara del
libro de 176 páginas, repleto de fotos y recuerdos.
No imagina uno a Johnny escribiendo un libro, ni aunque fuera sobre
él mismo. Presume de ser de barrio, un factor al que atribuye su nulo
interés por lo intelectual, y ya de paso su machismo. Valga como ejemplo
este párrafo dedicado a la gira que realizaron por Reino Unido con
Talking Heads. "Siempre querían parar durante el viaje para hacer
turismo, pero cuando se empeñaron en que paráramos en Stonehenge, ni
bajé del autocar: me cabreaba que hubiéramos parado para mirar un
montón de piedras, y tampoco dejé salir a mi novia".
Pero sin embargo parece arrepentido de haber terminado con Los
Ramones en 1996, tras darle un ultimatum a Joey para una gira por
Sudamérica a la que el vocalista se negó. Sus relaciones eran pésimas
desde casi el principio. "No éramos amigos íntimos, sino socios
laborales", reconoce Johnny, hablando del periodo de principios de los
ochenta. Y al final del libro reincide: "Imagino que a los fans no les
haría gracia saber que los de su banda favorita se desprecian entre
sí". Aunque asegura que tuvo su guitarra a su lado para una posible
vuelta hasta que Joey Ramone murió de un linfoma en 2001. "No había
Ramones sin Joey, era irremplazable a pesar de lo pelmazo que era".
Ahora la editorial Malpaso pone a la venta Commando en
castellano. Y aquí estrenamos el prologo, que da una visión más que
representativa de lo que es el libro. Una extraña y sincera
reivindicación de una forma de ver la vida. La visión de un punk
conservador, de un rockero que es nacionalista estadounidense hasta lo
paródico. Un tipo solitario y huraño. Un mal bicho, siempre dispuesto a
buscar bronca. "Había gente que pensaba que Johnny era antipático e
insoportable, pero no lo era, era autoritario", dice John Cafiero en el
epílogo.
“Cuando empezó a formar parte del grupo, Dee Dee ya
coleccionaba cierta crudeza vital fruto de una niñez errante junto a su
familia”
Tan creativo como infeliz, Dee Dee Ramone está considerado
como uno de los mejores letristas del punk rock. Sara Morales se adentra
en su figura para explicar quién era el bajista, vocalista y compositor
Douglas Glenn Colvin.
Texto: SARA MORALES.
Siempre fue el más creativo de la banda de Queens, también el más
infeliz. Su profunda adicción a las drogas desde la adolescencia le
encaminó hacia una personalidad maníaco-depresiva, centrando en la
paranoia y en el inconformismo el rol que desempeñó como bajista de los
Ramones. Eterno solitario e incomprendido, de sus experiencias reales y
devenires mentales extrajo casi la mitad del repertorio conceptual e
instrumental del grupo. Y es que, para cuando empezó a formar parte de
él, Dee Dee ya coleccionaba en su haber cierta crudeza vital fruto de
una niñez errante junto a su familia, que le marcaría a lo largo de su
trayectoria y que, de una manera u otra, trascendería a su papel como
Ramone.
Nació en Virginia como Douglas Glenn Colvin, el 18 de septiembre de
1952, en un entorno militar. Su padre, oficial del Ejército y
alcohólico, arrastró a toda su familia a una larga carrera de malos
tratos e incesantes traslados y mudanzas por buena parte del mundo, sin
asentamiento fijo, propiciando el espíritu nómada del pequeño Doug que
no logró hacer amigos ni sentirse nunca de ningún lugar. Los años más
significativos en la infancia de Dee Dee corresponden a la etapa
familiar en Alemania, entre Berlín y Munich, donde envuelto en el
ambiente de posguerra, pobreza y austeridad comenzó a desarrollar cierto
interés por la parafernalia de combate y la historia del fascismo. Una
atracción que, llevada hasta los límites de la provocación, acabó
reflejando en muchas de las letras que compuso para los Ramones,
destacando por encima de todas ellas la imperecedera ‘Commando’ de
“Leave home”, el segundo disco de la banda publicado en 1977, y las
influencias germánicas de ‘It’s a long way back’ en el álbum “Road tu
ruin” de 1978.
Un ermitaño antisocial
Una vez de vuelta a Estados Unidos con su madre y su hermana, tras la
separación de sus padres, y en lo que parecía por fin el inicio de una
vida normal de chico de instituto, Dee Dee continuó sin encontrar su
sitio. Su pasado europeo y su carácter introvertido, a consecuencia de
varias crisis de identidad y los problemas arrastrados por las
constantes peleas en el seno familiar, le complicaron la relación con
sus nuevos compañeros y acabó buscando refugio en el rock and roll a
través de la radio (influido por el gusto de su madre hacia Bill Halley y
Elvis), los cómics y las películas de terror. En aquellos días, se
bautizó a sí mismo con el pseudónimo de “Dee Dee”, un nombre para el que
nunca supo dar una explicación concreta, y se convirtió en fan de los
Beatles, de ahí el corte de pelo que luciría al igual que Johnny durante
los primeros años de la banda. Todavía víctima de ese vacío existencial
que le perseguiría durante toda su vida, encontró una salida en el
coqueteo con los estupefacientes, y lo que comenzó como una travesura
esnifando pegamento tras el edificio de su casa en Forest Hills, acabó
costándole la vida por una sobredosis de heroína el 5 de junio del año
2002.
Su juventud de bicho raro antisocial le llevó a habitar en el
submundo neoyorquino entre trapicheos, peleas y delitos de poca monta; y
aunque trabajaba ocasionalmente como peluquero o empleado de Correos,
su incipiente adicción al caballo le llevó a prostituirse en repetidas
ocasiones para costearse las dosis. Esta etapa plagada de drogas y
abusos terminaría convirtiéndose en una de sus musas más recurrente una
vez dentro de los Ramones, y de aquello han quedado para la posteridad
temas como ‘Chinese rock’, la autobiográfica ’53rd & 3rd’ en la que
narra sus experiencias como chapero en la intersección de esas dos
calles para conseguir dinero o las, algo menos corrosivas, ‘Now I wanna
sniff some glue’, ‘Why is it always this way?’ y ‘I wanna be well’.
También fueron años en los que descubrió la música de los Stooges,
frecuentaba conciertos y se lanzó, en un intento fallido, a montar su
propia banda, Satyricon. Llegó a convertirse en un habitual de la escena
subterránea de clubes en Nueva York, en alguna ocasión, coincidió de
borrachera con un también desvalido Joey; aquel tipo alto y desgarbado,
que era su vecino de bloque, y que terminaría proponiéndole unirse a la
banda que estaba montando con un tal Johnny.
Las ideas de un demente
Desde el primer momento Dee Dee asumió la composición de las letras y
la música en los Ramones, una labor compartida con Joey y a través de
la cual desahogaba su doliente perspectiva de la decadencia social, en
una serie de himnos urbanos centralizados en el caos y la decepción. La
violencia, el sexo, el aburrimiento, la incomprensión y la rutina
callejera fueron, junto a las drogas y las reminiscencias militares, las
grandes aludidas en su obra creativa.
También asumió sin complejos el papel de bajista, aunque sus
conocimientos sobre el instrumento eran nulos y aprendiera a defenderse
con él sobre la marcha. Cabe recordar que la música de los Ramones, en
esa búsqueda por rescatar el rock and roll más primitivo, el sonido surf
y el garage de los sesenta, huía de ornamentos y virtuosismo en una
clara apuesta por la sencillez y los métodos minimalistas. Ninguno de
ellos, a excepción de Tommy el batería, quien se uniría a la banda algo
más tarde, poseía habilidades técnicas para la música. Sin embargo, fue
su actitud arrolladora y su empatía con las clases más desfavorecidas,
en una constante oda a la cultura pop a través de letras concisas,
directas, contagiosas e incluso bobaliconas, las que los encumbraron a
la cima del reconocimiento. Unos parámetros en los que Dee Dee siempre
insistió desde el núcleo seminal de la banda, del mismo modo que propuso
la idea de una indumentaria común para todos ellos con la que perseguir
una imagen unitaria y familiar; como una banda, como una tribu. Cuando
llevar cazadora de cuero era símil de delincuencia en Nueva York,
apostaron por lucirlas, en un alarde más de su rebeldía. Y las
zapatillas deportivas, las camisetas sencillas y los pantalones roídos
no fueron más que otra demostración a conciencia de ser una banda sin
pretensiones, humilde y muy alejada del glamour que proyectaban los
grandes artistas cobijados bajo el abrazo de gloriosas discográficas.
Para Dee Dee empezar a formar parte de los Ramones fue en mucho
tiempo lo más parecido a tener una familia. “No tuvimos ningún tipo de
orientación por parte de nuestros padres”, llegó a declarar una vez. Y
aunque su carácter era visceral y siempre se posicionaba del lado de la
polémica, fue en muchas ocasiones el bálsamo de paz en las constantes
guerras personales entre Joey y Johnny que tanto debilitaron al grupo
con el transcurso de los años, y a él mismo, en su papel de
intermediario.
Padre conceptual del punk rock
Durante toda la meteórica carrera musical que los Ramones iniciaron
desde la calle en 1974, Dee Dee asistió a su particular tormento entre
etapas de adicción y de abstinencia, sumadas al trastorno bipolar que
sufría y un sinfín de relaciones tóxicas con su novia Connie como
protagonista. Mientras el resto de miembros empezaban a asimilar su
papel de promesas del rock, el más joven de “los hermanos” se hundía
cada vez más en sus problemas. Un lastre que no consiguió soltar jamás, a
pesar de que Vera (su primera mujer) fuera complaciente con él, o
personajes icónicos como Sid Vicious vieran en su figura la de un ídolo
al que imitar y tomar como referente.
La realidad es que de los cuatro Ramones, siempre fue el que mayor
fidelidad profesó a la conciencia subversiva de sus orígenes, y ni
siquiera se dejó impresionar por Phil Spector —aquel excéntrico gurú de
la producción— cuando decidió empezar a trabajar con ellos en “End of
the century”, su sexto álbum. Dee Dee fue también quien apostó por
cierto acercamiento a la escena hardcore con el disco “Subterranean
jungle” de 1983 en el que destaca su brillante ‘Psychotherapy’, también
puso voz en dos temas del “Too tough to die” (1984) y como el más
prolífico de la banda, el sesenta por ciento de las canciones corrieron
de su cuenta durante toda su carrera.
Hastiado de la rutina de carretera y las malas relaciones entre los
miembros del grupo, enganchado a los antidepresivos y tras varias
estancias en hospitales y psiquiátricos, en julio de 1989, tras el
último concierto de la gira de “Brain drain”, álbum que contiene uno de
sus grandes temas —’Pet Sematary’— anunció su retirada.
Nunca llegó a desprenderse del todo de la banda, y desde su “exilio”
todavía escribiría algunos de sus himnos más inolvidables como ‘Poison
heart’ o ‘Main man’. Mientras tanto, en un atisbo de locura individual, y
en solitario, llegó incluso a publicar un álbum de rap en una especie
de incursión en la escena hip hop bajo el nombre de DeeDee King, con el
que solo consiguió la burla de sus compañeros y de la crítica.
Tras varios años deambulando por París, Ámsterdam y Buenos Aires,
donde conoció a su segunda mujer, reapareció en el último concierto de
los Ramones el 6 de agosto en 1996 en el Hollywood Place de Los Ángeles
al que fue invitado, en la que sería la última noche del grupo. Aunque
él, con la creación de ‘Born to die in Berlin’ del disco “¡Adiós
amigos!” de 1995, consideraba que ya se había despedido de su público.
Esta fue su última canción, ubicada en último lugar del tracklist de
este álbum que fue el último publicado por los Ramones. Todo un símbolo
hecho palabras con las que cerró el círculo de la leyenda, entre los
renglones de una historia que, con el paso de los años le reconoció como
el gran letrista del punk rock.
Libertad Condicional se formó a principios de 1989, meses antes de la derrota del voto verde.
Es la segunda banda que se arma en torno a un grupo de guachos que vio y siguió a las bandas del Rock Nacional Post-Dictadura.
Dos años antes Pablo Rodriguez, Jorge Masner, Fernando Vazquez y Javier Otaiza (el Rata) logran completar una formación de; bajo, batería, guitarra y voz que llaman La Zona Muerta. Las habilidades musicales apenas remontan el cero, los instrumentos propios se limitan a bajo, guitarra y distorsionador, todo de fabricación nacional y segunda mano y a media batería y un ampli Scott para el bajo que se sacaba prestado por izquierda de alguien que trabajaba en el INAME. Sin embargo consiguen una casa en el barrio Cordón para ensayar durante un mes y se proponen hacer canciones. La banda se entrevera en la ya iniciada movida de la Cooperativa del Molino y logran tocar dos veces, la segunda en un Festival autogestionado por la Cooperativa en Florida, un toke nocturno en una cancha de fútbol, con bus alquilado para la ida. Tocaron Sádica y Post Coito entre otros. Luisito Machado ya estaba en Post Coito y Esteban "NO" y Pavel andaban en la vuelta, aunque Clandestino ya había acabado. Para entonces Pablo ya no estaba y había entrado Gonzalo de Las Tumbas en el bajo. En este toke lograron iniciar un pogo entre la gente tirando la bandera Nacional al público. Esta había sido recolectada de una Escuela de manera nocturna. El colectivo abandonó esta costumbre unos años después, al ir transportando el material por la calle Rivera y suceder el atentado a Hugo Cores por la bandera de los Treinta y Tres a pocas cuadras de donde se encontraban.
La experiencia de La Zona Muerta se reanudó con Libertad Condicional dos años después al coincidir de nuevo Pablo y Jorge en el liceo Zorrilla. Esta vez Jorge se encarga de la voz y Pablo ya domina el bajo. Su manera de tocar viene del Hueso Hernandez. Pablo, a partir de ahora El Gallego define el sonido de la banda. Hugo Gutierrez, pre LSDVK, aporta las primeras letras y Fernando Vazquez sigue en la guitarra, ahora con una que engrosa el envio desde el INAME. Una Teixco del Rey hueca similar a las de los Jesus & Mary Chain. La banda va explorando una idea con canciones que aportan todos sus integrantes. Se trata de armar una base compacta que Jorge y el Gallego manejaban basada en la manera de tocar de Marcelo Laso en el tercer disco de Los Estómagos y y eso lleva a un primer año con constantes cambios de bateristas. El primero de ellos es rescindido antes del final del segundo toke, en el ciclo Nueva Generación en el teatro El Tinglado. El segundo aparece respondiendo a un aviso y confundiendo a la banda con Post Coito, que para entonces se había volcado más al funk instrumental. Este abandona la banda muy contento al finalizar un toke festival en el parque rodó organizado por el frente amplio en el que actúan en el escenario principal Pito Faez y el Cuarteto de Nos. Estado Crítico toca Tango Traidor de TTM. El siguiente baterista aporta una iglesia en la ciudad vieja como lugar de ensayo. Y finalmente aparece Pablo Dangiolillo en la batería para que la idea tome forma. Este es menor que el resto de la banda que para entonces tienen 17 y 18 años, por lo que pasa a ser conocido como el Pendejo. Con el Pendejo se inicia una etapa en la que afianzan el sonido y logran tocar de manera continuada durante un año y medio más, hasta el final en 1991. Hugo Gutierrez asume el rol de conseguir fechas y la banda logra experiencia. Luego también lo hace Gabriela Bernardi, a quien conocen desde el inicio de la movida de ACRU, Asociación de la Cultura Rock del Uruguay, un proyecto de organización horizontal para la redacción y propuesta de una Ley de Difusion de Rock Nacional para la defensa del espacio cultural en los medios. Tocan tres veces en el Templo del Gato, en dos oportunidades en el pub Le Garage, en una movida por el derrumbe del Muro de Berlín en el callejón de la Universidad con La Tabaré, en movidas del liceo IBO y Liceo de Las Piedras, dos tokes callejeros en Malvín y en el conventillo del Mediomundo, en el Circo 1 del Parque de los Aliados, en una fecha autogestionada junto a Entre Rejas en la Sala Verdi justo antes que la inhabilitaran y en el ya mencionado festival en el Parque Rock Dó. Eso porque ya habían tocado en dos comités de base cuando los comités de base eran comités de base. Encuentran un método para grabar las canciones que siguen agregando y registran un primer demo en el dormitorio de el Pendejo con un grabador en el piso adelante del bombo y el vocalista acostado boca abajo enfrentando el mic del grabador, a los costados el parlante del bajo y el radiograbador phillips que amplificaba la guitarra. Gardel grababa así sorprendentemente el método es sacrificado para el vocalista pero logra una mezcla bien balanceada y comprimida mediante la saturación que da grabar en cinta, aunque sea de casete. La guitarra debía ecualizarse bien aguda. Para entonces el viejo fuzz nacional había dado paso a un turbo overdrive amarillo que se obtenía de Carlos Lugli de Los Amables Donantes. Para ese momento las influencias de cada uno se iban expandiendo y las canciones iban desde rnr callejero de corte punky a un postpunk oscuro y sucio.
Por otro lado se intercalaba algún tema mas lento y climático con tres o cuatro temas con partes hardcore que destacaban en vivo. Uno de ellos "Fuera yankees" fué compuesto al primer intento de la invasión yankee a Panamá. En el último período graban una sesión en vivo de 18 temas en los primeros días de La Canastita, con Ricky Musso en los controles, al que editan independientemente en casette como "Llorar a los Muertos Gritar a los Vivos". El casete se distribuyo a precio de costo. El arte de tapa es de Fernando y Jorge. Luego de eso la banda encuentra el límite estético entre las intenciones de sus integrantes. Tocan por última vez en diciembre de1991 y se disuelven. Jorge y Fernando intentan plasmar otra banda con Leo Perez en la batería y Kenny de Necrollage en el bajo, Toda la Macumba Angoleña llego a tocar dos veces y dejó unas grabaciones mediante portaestudio llamado Mezcalito Mix en donde abren las influencias a sus nuevas escuchas, Pixies, Ministry, RHCP, TTM. Fernando participó en dos formaciones en la academia RRRRRRR, en dos proyectos dreampop junto a Keny, Andrea Díaz y Fernando Lagreca, en Ana O, junto a Andres Churrut y Pablo de Leon y en Cadáveres Ilustres en la encarnación para el disco Total mañana que más dá. Alejandro Dangiolillo es dj, pero nó el que sale en radio. Pablo Rodriguez podría componer el mejor disco de Los Estómagos cada quince días pero aparentemente dejó el bajo. Y George Masner explora una experimentación de frecuencias subsónicas que podrían oirse en un disco de Trhobbing Gristle.
Como se habrá podido adivinar, quien cuenta esto participó de la banda. Al releer el asunto se me hace exagerada tanta tinta para una banda que solo duró dos años y que solo los amigos recuerdan. Aparte de la vanidad y el cariño que le tengo al recuerdo de esos días, todavía me asombra la cantidad de cosas que se hicieron aprovechando lo que había a mano. Eso es lo que rescato para compartir.
Segundo album oficial de la banda La Sangre de Veronika editado en formato CD por el Sello Sondor y que contiene los siguientes temas:
01. Un Numero Mas
02. Fuera De Aca
03. Por Un Demonio
04. Cruda Realidad
05. Mil Calles
06. Extraño
07. Dulces Lagrimas
08. Un Reflejo
09. Tu Obsesion
10. Transistor
11. Espinas
12. Arde Uruguay
En la foto se deja ver al baterista de la Sangre de Veronika donde se puede apreciar de que manera se realizaban los tokes, donde lo unico que importaba era tocar, las comodidades y los lujos eran carecian de importancia, esto era D.I.Y.!!